La música de los dibujos animados del milenio pasado

“Hear the magic, hear the roar…”


Regresar de la escuela y al terminar de comer, prender el televisor, era un ritual diario cuando tenía 9 años.

No teníamos televisión de paga, veíamos los shows programados por un señor que no se preocupaba de buscar contenido que nos interesara, sólo se aseguraba que la transmisión marchara en el horario anunciado y sin contratiempos. Tragábamos lo que nos daban. De cualquier manera, disfrutábamos de la programación, y así como los platillos sin chiste de la cocina de mamá, añoramos el sabor de esas tardes entre semana.

Animaciones buscando la más alta definición de la época, dibujantes inspirados por películas de Disney y colaboraciones gringas y japonesas, llenaban esa pantalla que tardaba tanto tiempo en apagarse. Todas éstas venían acompañadas por temas sonoros originales, algunos traducidos y en otros casos no había la necesidad o el talento para hacerlo.

La canción más vieja de caricaturas que recuerdo es la de El Show de la Pantera Rosa de 1969; el intro con su solo de batería al comenzar, quedó grabado golpe por golpe en esa parte del cerebro que la infancia guarda bajo llave. El tema principal de la película en donde aparece por primera vez nuestro personaje rosado favorito (The Pink Panther 1963), fue compuesto por el maestro Henry Mancini. Un jazz con el saxo tenor como instrumento principal, parecía seducir a una pantera rosa y muda que se retorcía femeninamente sobre un fondo negro. Con esta escena, la combinación de colores rosa y negro nunca pasaría de moda.

En 1984 se estrenó en cines la comedia con tintes de ciencia ficción Los Cazafantasmas; un éxito rotundo en taquilla donde tres parapsicólogos emprenden un negocio de cacería de manifestaciones ectoplasmáticas en Nueva York. El tema de Ray Parker Jr. diseñado especialmente para esta cinta, ganó en 1985 el premio a la mejor canción original otorgado por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA) y,  aunque por mucho tiempo estuvo en los puestos más altos del Billboard estadounidense, nunca la escuché tantas veces como al inicio de la serie animada de 1986: The Real Ghostbusters. Un escuadrón de 4 cazadores (interraciales) y el fantasma Pegajoso, resolvían aventurados misterios donde en ocasiones debían enfrentar seres tan nefastos como el mítico Espanta Niños.

Para los que vieron ese capítulo, saben a lo que me refiero.

A mediados de los 80’s, una productora especializada en animación de Stop Motion llamada Rinkin/Bass lanzaría su más grande éxito en series animadas. Con entregas como El Hobbit y El Ultimo Unicornio, la productora estadounidense contaba con las bases necesarias para que en 1985 sacara a la luz Thundercats. Una serie de dibujos animados, donde seres antropomórficamente felinos buscaban refugio en un nuevo planeta mientras que enfrentaban enemigos carroñeros y hacían justica en beneficio de la comunidad pacífica.

El intro era una pieza de rock increíblemente bien ejecutada, con un solo de guitarra eléctrica al más puro estilo Hard Rock de la era y, que parecía sobrada su traducción al español. Un año más tarde, esta misma productora nos entregaría a Los Halcones Galácticos. Una especie de copia espacial/aviar de Los Felinos Cósmicos que, si bien es gratamente recordada, nunca estuvo al nivel de su progenitor.

Hace poco vi un documental en Netflix sobre cómo Mattel desarrolló la marca de He-Man y Los Amos del Universo, altamente recomendado si eres un fan de la serie animada de 1983 o de los memes actuales. En esta entrega se relata cómo la segunda empresa de juguetes más grande del mundo buscaba comprar la franquicia de Conan : The Barbarian para fabricar los muñecos de lo que sería un indiscutible éxito en las salas de cine. Pero al estrenarse bajo la clasificación R por su alto contenido de violencia, y Mattel con trabajo adelantado de producción, decidieron lanzar al ruedo la mercancía del héroe barbárico y de calzoncillos peludos. Fue tan bien recibida por el consumidor que necesitaron desarrollar un universo en el que convivieran los personajes y sacar provecho del boom, primero con historietas impresas y eventualmente con dibujos animados asociándose con la productora Filmation.

El soundtrack original de la serie es un tema gallardo donde era necesario explicar el contexto del universo de He-Man, traducido al español por el Capitán Memo –compositor chileno de innumerables temas de caricaturas de la época- nos hacía repetir frente al televisor, mientras levantábamos al aire cualquier objeto que pudiese pasar por una espada, la frase emblemática: ¡Ya tengo el poder!

Échale un oído al álbum de Capitán Memo : El Regreso de los Robots.

Mazinger Z, un tema imposible de dejar pasar. El anime de 1972 que llegó a México en el 86 nos enloqueció; es que era el tipo de animación, las explosiones, los titanes de acero y los cohetes en forma de tetas lo que nos enganchó. Aunque el héroe robótico era la atracción principal de la animación, éste era controlado por el niño Koji Kabuto, con este detalle nos hacía imaginarnos en aventuras increíbles, en batallas tecnológicas llenas de vientos huracanados y rayos fotónicos. El tema orquestal de la serie a cargo de Michiyaki Watanabe y la “Orquesta Columbia”, era una pieza llena de vientos y un sintetizador que amarraba el estilo futurista del anime.

En este tipo de orquestación de dibujos animados, destaca –y para mi gusto la mejor- el tema principal del anime llamado Gekko Kamen o mejor conocido en Latinoamérica como Capitán Centella. Un héroe completamente vestido de blanco, que sobre una moto y tras de él un cielo psicodélico, luchaba contra las fuerzas malignas que comprometían la paz en Japón. Basado en la serie de televisión japonesa de 1958, Capitán Centella me ofrecía por primera vez tortura y muerte en los dibujos animados. El tema está cantado en japonés por una voz robusta y nunca me ha interesado saber de qué va. Es un misterio que prefiero que quede oculto tras una máscara blanca con una media luna en la frente.

Ya para la época de los 90’s, la televisora Imevisión -ahora llamada TV Aztecabuscaba también captar de una manera más contundente el mercado infantil. Los sábados por la mañana comenzaron a transmitir la serie animada Los Caballeros del Zodiaco (Saint Seiya), un anime Shōnen de 1986 que llegó mucho tiempo después a los hogares mexicanos. Recuerdo como un primo me platicaba del anime con los ojos llenos de exaltación, hablaba de armaduras, artes marciales, sangre y combates hasta la muerte.

Mi curiosidad se vio satisfecha al presenciar a 4 guerreros con distintos poderes, luchar contra la muerte por rescatar a la princesa Saori Kido. Una ensalada de la cultura japonesa y griega, aderezada con mitología, astrología y artes marciales orientales, llena de acción al más estilo Western. El tema de la serie animada que yo conocí era de manufactura francesa y después traducida al español ibérico, una marcha de guerra que seguramente no se parecía en nada al tema original japonés, pero tan catchy que todos los sábados al terminar la programación y al salir a jugar con los amigos, más de alguno aún seguía cantando el opening del anime tratando de imitar la voz del cantante de entonación española.

Existen aún mástemas sinfónicos increíbles de los dibujos animados que nos vieron crecer,sería una nota inmensa al hablar deRobotech, Transformers, La Ballena Josefina, Jayce y los Guerreros Rodantes,Defensores de la Tierra y Brave Star, por mencionar las más memorables. Nopodemos dejar fuera a las caricaturas más sensibles como El Bosque Mágico, Jem, Remi, Candy Candy y La Ranita Demetan (“DeMetal” para los de clóset). Así abogando a la honestidad, debo confesar que migusto culposo es el tema del opening de SailorMoonPretty Soldier Sailor Moon aunque tome más tiempo decirlo- pues me recordaba mucho al tema del Capitán Centella, y aunque en este caso si comprendía de que hablaba la canción, no me limitaba para cantarla entre dientes.

elelias

Melómano empedernido. Sus gustos musicales estarían dentro de una gráfica que parten desde el Acid Techno a la Ranchera y del Power Metal hasta la Chicha Peruana. Vendedor de oficio y escritor de correos electrónicos de tiempo completo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

FACEBOOK
FACEBOOK
YOUTUBE
YOUTUBE
INSTAGRAM