La Evolución del Anime

Por Rodolfo Esquivel

Actualmente el estilo “anime” es reconocido en todo el mundo y sin duda Japón ha logrado marcar ciertas características que, si algún otro país intenta utilizar, seguramente al verlo pensaríamos en el país del sol naciente.

Cowboy Bebop, Shinichiro Watanabe. 1998

Pero estos “monos chinos” no siempre se vieron como actualmente los conocemos, es más, si comparamos los primeros ejemplos del anime con algunos más recientes, parecería que alguien nos está jugando una broma.

Si bien occidente se desarrolló con mayor rapidez en el campo de la animación, Japón ya trabajaba desde inicios del siglo XX en sus primeras animaciones, trabajos de los que lamentablemente muchos fueron destruidos y de los cuales actualmente se conocen pocos. Tal vez el primer ejemplo de animación nipona que tenemos a la mano es el corto de 1907, “Katsudo Shashin”, rescatado recientemente y con un carácter más experimental que los trabajos posteriores del país.

Katsudo Shashin. 1907

En 1943 aparece el primer largometraje de anime con sonido y voces, “Momotaro, dios de las olas”, con temática bélica aunque con un estilo adorable y atractivo para los niños, nada extraño considerando que Estados Unidos también se dedicó con mucho esmero a atraer niños al ejército por medio de caricaturas (te estoy hablando a ti, pato Donald).

Momotaro, Dios de las Olas, Mitsuyo Seo. 1943

No es hasta unos años después que el anime empieza a extenderse y nacen los abuelos de las series que hoy vemos. En los años 60’s tenemos animes como Astro Boy, Osomatsu-kun y Cyborg 009. El estilo de dibujo no era muy diferente a su contraparte norteamericana, pues había muchos rasgos de exageración típicos de la caricatura, pero desde entonces ya nacía el estandarte del anime: ojos enormes y brillantes con largas pestañas, así como ya entonces se notaba un apego por la ciencia ficción y la robótica.

Tetsuwan Atom (Astro Boy), Osamu Tezuka. 1963 

Llegan los años 70’s y el anime sigue creciendo tal vez a la misma velocidad que la popularidad de la música disco (excepto que uno de estos seguiría siendo más y más popular mientras que el otro… bueno). Tenemos a Lupin III, Devilman, Mobile Suit Gundam, Heidi y tantos otros que son evidencia de la evolución, en el anime, al menos; a la par de la trama en cada uno, el dibujo iba mejorando, siendo entonces más apegado a la figura humana, más energético y vivo.

Lupin III, Kazuhiko Kato. 1971

Estamos en los 80’s, los musculosos 80’s: cada artista comenzaba a desarrollar estilos propios mucho más marcados como el del gran Akira Toriyama que ya hacía de las suyas con Dragon Ball. Tenemos grandes exponentes de los puñetazos como es Hokuto no Ken y Ashita no Joe; notemos que es entonces que se marca un estilo muy masculino en los personajes de manga y anime, así como también había estilos muy femeninos, y otros por ahí que eran ambas, como Saint Seiya.

Hokuto no Ken (del manga de Buronson & Tetsuo Hara), Dirigido por Toyoo Ashida. 1984

Si bien ya para entonces podríamos llamar anime al anime, considero que es en los 90’s cuando realmente florece lo que es el estilo ANIME. Chicos lindos, fan service, chicas adorables con poderes mágicos, robots aún más grandes y, en algunos casos, todo combinado.

Aquí tenemos a Sailor Moon, Dragon Ball Z, Neon Genesis Evangelion, Pokémon, One Piece y MUCHOS más, y si estos no son los verdaderos monos chinos, no sé qué lo es.

Neon Genesis Evangelion, GAINAX. 1995

Segundo milenio y el anime ya tiene el poder de derretir un gran glaciar: Naruto, Hellsing, Death Note, Code Geass, Elfen Lied y otros animes que no querías que tu madre te descubriera viendo. En estos primeros años del siglo XXI la narrativa en el anime era increíble y la animación brillaba de formas nuevas con un dibujo más limpio; claro, no digo que esto no existiera antes, digo, en los 80’s ya existía Studio Ghibli, pero es en el 2000 que estos animes tan bien logrados se daban con más frecuencia y siendo cada vez más únicos.

Naruto (del manga de Masashi Kishimoto), dirigido por Hayate Date. 2002

Y ahora nos encontramos más de 100 años después de donde empezamos, a punto de cumplir la segunda década del milenio, y ¿El anime ha perdido fuerza? ¡No señor! Hoy en día encontramos de todo; habrá estilos muy comerciales en el mainstream donde cada anime se ve exactamente igual que el anterior, algo triste que haya tantos anime sin alma, sin duda, pero sigue habiendo tantos buenos animes con un estilo original y fresco. 

Es claro que tenemos de donde escoger, desde acción llena de puños y sangre, pasando por el suspenso psicológico y hasta el anime más romántico y azucarado que encuentres, sin mencionar algunas cosas absurdas y abstractas que si no son anime, al menos podrían ser el nieto comediante de Duchamp.

Ahora la pregunta es: 

¿Cómo será el anime en unos 100 años?

Tal vez los ojos sean aún más grandes, tal vez más pequeños o quizá no se parezca en nada al anime actual, por ahora es bueno recordar sus raíces y disfrutar del presente porque el cambio es seguro que llegará: hoy en día existen muchos pioneros en campos como el anime tridimensional o por medio de rotoscopio, y tal vez no te llegue a gustar un cambio tan fuerte, lo cual no tiene nada de malo, pero recuerda que la perfección tarda en llegar, y el anime hace 100 años podría verse “feo” a comparación de lo que hoy amas.


Rodolfo Esquivel

Artista visual con gran amor al cine, manga, videojuegos y otros medios, siempre que estos se hagan con amor. Algunos ejemplos que le encantan son "La espuma de los días", "20th Century Boys" y "Metal Gear Solid" respectivamente.

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